“Mi confrontación con la docencia”:
Hola asesora María del Carmen, tutor Luis Antonio y compañeros:
Comenzaré contándoles que estudie la carrera de médico cirujano en la ciudad de México, D.F. en la facultad de medicina de la UNAM, la cual terminé en el año de 1991, a partir de ese año, me dedique a la práctica privada de mi profesión, ya que en ese año que me titulé nació mi primer y único hijo, en un principio tenía la inquietud de realizar una especialidad, situación que se retrasó por que mi hijo estaba muy pequeño y durante esa edad era muy enfermizo, posteriormente por una u otra razón, ya no retomé mis proyectos de la especialidad, pero siempre con los deseos de la superación profesional inicié mi asistencia a una serie de diplomados, seminarios, cursos, etc., de la educación médica contínua en el Centro Médico Siglo XXI desde el año de 1998, hasta la fecha.
En el año 2005, al inicio del semestre agosto- enero, una docente de la especialidad de enfermería del CBTis No 57 de la comunidad de Teloloapan, lugar donde radico con mi familia, solicitó un permiso por tiempo indefinido, en ese momento los docentes de esta especialidad no tenían suficientes horas de nombramiento, para cubrir totalmente las materias de la especialidad, por tal motivo los directivos se vieron en la necesidad de solicitarles a los integrantes de la academia de enfermería el invitar a una licenciada en enfermería o un médico titulado con 5 años de antigüedad por lo menos, ya que las horas se debían cubrir en interinato con ese perfil, al no encontrar algún aspirante el Dr. Ramiro Robles, que es parte de la academia del plantel, les sugirió me invitarán para cubrir las horas que se requerían como docente, (ya que él me conoce, pues es mi esposo y sabía que yo podría cubrir los requisitos), y así lo hicieron, pero sinceramente al principio, no me agradó mucho la idea, ya que en ese momento, yo desconocía completamente la labor docente en el nivel medio superior; así que me negué en varias ocasiones en que se me insistió. Debo reconocer la insistencia y la motivación por parte de mi esposo, lo que me hizo analizar y aceptar y darme esa gran oportunidad de incursionar en la docencia, y trasmitir día a día mis experiencias profesionales en el área de la salud a gente joven y futuros profesionales de la salud. Así lo hice y realmente ahora con aproximadamente 4 años en la docencia, he ido valorando cada día, al estar frente a grupo, lo noble y hermosa que es ésta profesión, y los enormes logros y satisfacciones que el ser docente me han dejado. Por ejemplo: me satisface en gran medida, cuando los alumnos me expresan sus deseos de realizar una profesional técnica o a nivel licenciatura en el área de la salud, resaltando la mayoría de las veces, sentirse motivados por mi profesión de base, ya que mencionan algunos de ellos, que durante mi práctica docente y al trasmitirles situaciones cotidianas de interacción médico-paciente o enfermera-paciente en la práctica profesional diaria , les despierta el interés de continuar con ésta carrera. Cuando un alumno pregunta mucho más durante las clases, de lo que incluyen los contenidos de las asignaturas. Además he notado que en los 3 últimos años, en el plantel ha aumentado el número de alumnos titulados como técnicos en enfermería, situación que anteriormente preocupaba al personal del departamento de titulación, porque casi ningún alumno egresado lo hacía. Ya que desde ese tiempo, junto con mis compañeros de la academia, hemos realizado una gran labor motivando e invitando a través de diversas actividades, a los alumnos a titularse en esta especialidad. Otra enorme satisfacción que he tenido desde que me encuentro en la docencia, es haber logrado, hace aprox. 2 años, en conjunto con 3 de mis compañeros de especialidad, la certificación académica de la carrera de técnico en enfermería. Bueno en fin, he tenido muchísimas más satisfacciones, que de narrárselas una por una, no terminaría pronto.
Sin embargo, estoy completamente convencida, que aún me falta recorrer un largo camino en mi preparación psicopedagógica, ya que como se ha mencionado anteriormente, en ésta especialización de competencias docentes, que nosotros los profesionistas carecemos de esa formación. También deseo continuar actualizándome y preparándome en todas las áreas educativas y profesionales de la salud, siempre en pro de nuestros alumnos de la educación media superior.
Reciban un cordial saludo.
María Guadalupe Tapia Reyes.